Tan saldo de nadie, tan conmesurable
tan del suelo, tan no de Dios
tan irrevocable, tanto temor.
tan de solitrario
[a las tres de la mañana, tan de poesía
tan de ella, tan de él.
Tanto Dios, tanta lágrima
[sobre mi cota de malla, contra la desdicha
[como dice Sabina,
Tan perturbado, tan cerca del filo (de nuevo)
tan niño olvidado, tan viejo indeseado.
Tan blanco, tan pardo
tan opoco el astío, tanto miedo.
tan solo, tan botella rota.
Tan oso de felpa, tan lejos de ti
tan cerca de mí, tan fatal.
tan caballo negro, tan segundo
Tan furia, tan otoño
tan escándalo, tan "¿qué hago ahora?"
tan pregunta, tan viento frío.
Tan violenci, tan mar picado
tan lejos del fin,
tan cerca de la barranca.
tan ahí, tan olvido.
tan fino, tan vino de mesa
tan humo en la espera, tan ciego.
Tan yo, tan no tú.
tan no él, tan sin nosotros.
tan ustedes.
tan final de los finales.
viernes, 17 de agosto de 2007
martes, 14 de agosto de 2007
Desde aquí.

La espalda se desnudó justo antes de la media noche. Se puso bocabajo y el frío que recorría cada piedra subía sobre sus poros. Se detuvo ahí. Desde donde me habló. La manecilla morbosa se detuvo también, y vigilaba, y decía, y vigilaba y hacía, y me decía que no pasaré, que me quedaré ahí como un delincuente de estrellas con un poco de sudor en la espalda.
Me levanté, salí a buscar un pinar seco que sirviera de consuelo. Nada. Un pedazo de nada esperaba en la herida del aire. Nuestra creación, nuestro universo estampado en las mejillas de algún surcador. Debo ir, decirle que no. Seguro mañana será igual. Me levantaré con la espalda desnuda. ¿Hasta cuándo? Cuándo le diré a este zumbido tormentoso que mi sangre es de agraz morboso. ¿Cuándo? Un mes no es suficiente.
Una gota y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra. Casi está lleno. Ni una más. El rumor se filtra en la ventana abierta. y el silencio se hace estrépito. Esta vez no. No diré su nombre, no la mencionaré. Esta noche no. Está prohibido. No diré "ella". Esta noche no habrá ella. Será mi sudor y las gotas que caen en la herida del aire. Ella no. Será el frío y no la tibieza de sus manos. Será el dolor y no la rabia. Vencer el cansancio y recordar la altura del precipicio desde donde me arrojó.
Media noche. El sepulcro se vistió de crisantemos. La espalda se desnudó, otra vez, a la expectativa de los ojos trashumantes. De las manos frías que rozan. Pero no son sus manos. No. Esta vez no, por favor.
No quiero voltear. Y verla ahí. Sentada junto al cuadro de Klee que pintó el viejo. No quiero verla ahí, frente a mí. Frente a la exposición suicida de mi piel en la intemperie de la noche.
Esta noche, desde abajo.
Cuando me canse de escribir, seguramente, aparecerá como un gorrión que desciende con hojas de olivo a secar mi espalda.
Esta noche desde aquí, sé que no es ella. Ella se fue con el insistente zumbido que nuca probó mi sangre. Ella está allá arriba. Lejos, vestida de estrofa triunfal. yo acá abajo, vestido de piel de nadie. Desde aquí.
Terminé de sacudirme el sudor, me levanté de la cama como todas las noches, tome el lápiz y comencé a retratar el sueño. Mi madre entró y vació su bolsa frente a mí. El hombre de madera entró y mojó sus mejillas. Sonido y furia, ladridos de perros azotando la curvatura de la puerta. No pude moverme. Me quedé sentado observando, como anoche, desde aquí.
domingo, 12 de agosto de 2007
Nueva Mascota del Bar.
La muerte acosa a todos, incluso a las mascotas ingenuas, bonachonas, azucaradas y chuquiluquis.
Así pasó con Simona, la Madre... murió.. en el olvido, pero de´jó un legado de eternidad
SIMONITA la ranita bloggera.
YEAH!.. sean chuquis con ella...
pronto habrá playeras, tazas, encendedores, cajas de cerillos, calzones, brassieres, pad para computadora y un sinfín de regalitos para toda ocasión.
yeah!
Ella, como su madre, bebe cicuta, pero a ella le gusta en sangre caliente.
jueves, 9 de agosto de 2007
Esta noche

Esta noche le hablé, no le importó.
No le dije te queiro, no le dije te extraño, no le dije ven, no le dije por favor, no le dije que me hablara, no le dije que detuviera esta burla a mi corazón atómico. No le pregunté si me quería. Le pregunté si sus noches eran mías. Esta noche quise salir corriendo con el alma a cuestas y decirle no más, abrazame, bésame, no sueltes mis manos. Pero no, esta noche es para callar, como la última. Esta noche es para pensarla de nuevo, para decirle que mis lágrimas no son suyas, sino son de esta noche tan plateada y hermosa que me ha hecho olvidarla.
Quuiero buscar mi reloj de pulsera, mi credencial, mi edición de "Caldo de pollo para el alma", mi nube favorita, mi gato, mi pestaña, mi clave de sol, mi genio de los tres deseos, mi verano que se robaron.
Esta noche no puedo más que pensar y escribir, sólo un poco, sobre esta plutónica velada, sobre los caprichos de paganini, sobre el nocturno a rosario, sobre el aullido famélico de los perros que se aparean en la puerta de mi casa. Esta noche no habrá más palabras, espero verla, y que mañana me diga todas las cosas que se escriben en las páginas de pergamino que decidió quemar. Espero, sólo esta noche, la de mañana no sé.
La bolsa de mi madre está tan vacía esta noche, la sonrisa del viejo parece de un cartón delgado y tenue que se deshace con un poco de agua. Heredé un vaso vacío de aquel hombre que no conocí, pero que amé como un padre. buscaré los papeles esta noche, reclamaré mi vaso. Dónde puse el acta. Dónde está el encendedor, la caja de cerillos, el cigarro que empecé a fumar hace un mes.
Me senté a terminar un poema, poesía, letrilla. No pude.
sólo me quedó transcribir algo:
No permita la virgen que tengas poder
sobre lágrimas, egos, haciendas,
cuando labios sin ánima quieran querer-
te al contado liquida la tienda.
No te pases un pelo de listo, no invier-
tas en cristos, no te hagas el tonto,
las hogueras a primera vista cuché
de revista, se apagan bien pronto.
El caballo de Atila no sabe trotar
sin hallar azulejos silvestres,
los vencejos con ánimo de molestar
coleccionan estatuas ecuestres.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
carnavales en los arrabalesde mi corazón.
La belleza es un rabo de nube
que sube de dos en dos las escaleras,
un carné exclusivo de socio
del pingüe negocio de la primavera,
un barril de cerveza que mata de sed,
un melón con pezón de sandía,
un espía enemigo, un contigo al revés,
un ombligo de bisutería.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
no me quieras querer,
no me quieras matar, corazón.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
cardenales en los funeralesde mi corazón.
No permita la virgen que tengas poder.
Joaquín Sabina
No le dije te queiro, no le dije te extraño, no le dije ven, no le dije por favor, no le dije que me hablara, no le dije que detuviera esta burla a mi corazón atómico. No le pregunté si me quería. Le pregunté si sus noches eran mías. Esta noche quise salir corriendo con el alma a cuestas y decirle no más, abrazame, bésame, no sueltes mis manos. Pero no, esta noche es para callar, como la última. Esta noche es para pensarla de nuevo, para decirle que mis lágrimas no son suyas, sino son de esta noche tan plateada y hermosa que me ha hecho olvidarla.
Quuiero buscar mi reloj de pulsera, mi credencial, mi edición de "Caldo de pollo para el alma", mi nube favorita, mi gato, mi pestaña, mi clave de sol, mi genio de los tres deseos, mi verano que se robaron.
Esta noche no puedo más que pensar y escribir, sólo un poco, sobre esta plutónica velada, sobre los caprichos de paganini, sobre el nocturno a rosario, sobre el aullido famélico de los perros que se aparean en la puerta de mi casa. Esta noche no habrá más palabras, espero verla, y que mañana me diga todas las cosas que se escriben en las páginas de pergamino que decidió quemar. Espero, sólo esta noche, la de mañana no sé.
La bolsa de mi madre está tan vacía esta noche, la sonrisa del viejo parece de un cartón delgado y tenue que se deshace con un poco de agua. Heredé un vaso vacío de aquel hombre que no conocí, pero que amé como un padre. buscaré los papeles esta noche, reclamaré mi vaso. Dónde puse el acta. Dónde está el encendedor, la caja de cerillos, el cigarro que empecé a fumar hace un mes.
Me senté a terminar un poema, poesía, letrilla. No pude.
sólo me quedó transcribir algo:
No permita la virgen que tengas poder
sobre lágrimas, egos, haciendas,
cuando labios sin ánima quieran querer-
te al contado liquida la tienda.
No te pases un pelo de listo, no invier-
tas en cristos, no te hagas el tonto,
las hogueras a primera vista cuché
de revista, se apagan bien pronto.
El caballo de Atila no sabe trotar
sin hallar azulejos silvestres,
los vencejos con ánimo de molestar
coleccionan estatuas ecuestres.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
carnavales en los arrabalesde mi corazón.
La belleza es un rabo de nube
que sube de dos en dos las escaleras,
un carné exclusivo de socio
del pingüe negocio de la primavera,
un barril de cerveza que mata de sed,
un melón con pezón de sandía,
un espía enemigo, un contigo al revés,
un ombligo de bisutería.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
no me quieras querer,
no me quieras matar, corazón.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
cardenales en los funeralesde mi corazón.
No permita la virgen que tengas poder.
Joaquín Sabina
martes, 7 de agosto de 2007
lunes, 6 de agosto de 2007
Incertidumbre del Poeta

La incertidumbre del poeta
Me confieso ante la corte
Dejo el lápiz en la orilla de la mesa
y abandono la partida
camino hacia la vereda, hacia tu orilla.
me decido, y te pienso.
pienso y decido no llamarte.
Pongo un disco de Chopin
y la luz que flota entre
el cigarro y mis labios no regresa
y suena Chopin, un, dos, tres, tres, dos, uno.
Pero tu voz eclipsa tono a tono la música.
Sigo fumando.
Te pienso, lo piensas, te piensa
irrumpe Chopin con Bisure de corps
y vuelvo a fumar, se sienta a mi lado
la nostalgia, vieja y linda
como el día que te concí
que me conociste.
Ese nombre que todos dicen saber
ese nombre que se repite entre
sombra y luz, luz y sombra
digo y digo y no hay forma de sentirlo
es un vacío semántico que
profana mi tranquilidad
Dejo el lápiz, tomo la caja diminuta de cerillos
y me dedico a fumarte
a soñarte
a sentirte
a saborearte
a morderte.
No te llamaré.
Abro la última página
tomo el lápiz
y te escribo
te lleno de adjetivos
de pronombres: "ella".
¿escribes, tú?
¿escribe él?
yo escribía,
hasta que supe de ti
yo escribía hasta que terminé.
jueves, 2 de agosto de 2007
Espía
Antes de tu tiempo
está la sombra
recordándome
que debo dar el siguiente paso.
La ingravidez
de las notas
ata los cabellos
a su destino de estrellas
Reloj espía
El vuelo más melodioso
atasca sus aires
con números de bronce
y las andanzas:
Uno a uno ...
Aparece un silencio
El frío atasca los engranes.
******************************
Espacio esporádico
adicto al soplo del espía
que descansa
atraviesa
el alma nuestra
empapados en inercia
reloj impío.
¡Retorna tu melodía!
Espía que seduces espacios
Escudriñas el alma
Inmutable en forma
Descansando en mudable cuerpo
Silencioso
De sombra que se enamora de la luz
Disfrutas secando lágrimas
Últimas
Desprendidas de tu última nota.
Guarda tu percusión
en un baúl de boca de llave
para que suena a primera clave del fin
y descifre, con sólo mirarlas
las últimas notas del tiempo.
está la sombra
recordándome
que debo dar el siguiente paso.
La ingravidez
de las notas
ata los cabellos
a su destino de estrellas
Reloj espía
El vuelo más melodioso
atasca sus aires
con números de bronce
y las andanzas:
Uno a uno ...
Aparece un silencio
El frío atasca los engranes.
******************************
Espacio esporádico
adicto al soplo del espía
que descansa
atraviesa
el alma nuestra
empapados en inercia
reloj impío.
¡Retorna tu melodía!
Espía que seduces espacios
Escudriñas el alma
Inmutable en forma
Descansando en mudable cuerpo
Silencioso
De sombra que se enamora de la luz
Disfrutas secando lágrimas
Últimas
Desprendidas de tu última nota.
Guarda tu percusión
en un baúl de boca de llave
para que suena a primera clave del fin
y descifre, con sólo mirarlas
las últimas notas del tiempo.
miércoles, 1 de agosto de 2007
Créeme!
Créeme..
Créeme,cuando te diga que el amor me espanta,
que me derrumbo ante un "te quiero" dulce,
que soy feliz abriendo una trinchera.
Créeme,
cuando me vaya y te nombre en la tarde
viajando en una nube de tus horas,
cuando te incluya entre mis monumentos.
Créeme,cuando te diga que me voy al viento
de una razón que no permite espera,
cuando te diga: no soy primavera,
si no una tabla sobre un mar violento.
Créeme,si no me ves y no te digo nada,
si un día me pierdo y no regreso nunca.
Créeme,
que quiero ser machete en plena zafra,
bala feroz al centro del combate.
Créeme,
que mis palomas tienen de arco iris,
lo que mis manos de canciones finas.
Créeme, créeme,
porque así soy
y así no soy de nadie.
Creer! "yo creo y con eso basta" dicen algunos, los más optimistas. Yo no creo, no quiero creer, no quiero dejar de creer que la madrugada debe ser tan fría, no quiero creer que mi pulso se traduce en vida, quiero dejar de creer que la piedra no es obstáculo, sino prueba. Tengo que creer que el amor no es un mostruo debajo de la cama sin el que no puedo dormir. Quiero no creer que mis desvelos tienen un objetivo ontológico y no son puras invenciones que diagraman un mapa de desiluciones en un horizonte de bajo presupuesto.
Déjame creer que fue sólo por un rato. Deja de creer que no lo volveré a hacer. Dejaré de creer que los demás cren en mí, como yo creo en ellos. Creeré en ellos, en la primavera, en el verano-espantapajaros de la tranquilidad-en esa tierra que cubre el último muerto que llevé.
Dejaré de creer en eso. En aquello, creeré con más fuerza.
y de lo último, ya no sé qué creer.
Crean, por favor.Créanle a él cuando les dice, no te vayas. A ella, cuando les dice adios.
Créeme,cuando te diga que el amor me espanta,
que me derrumbo ante un "te quiero" dulce,
que soy feliz abriendo una trinchera.
Créeme,
cuando me vaya y te nombre en la tarde
viajando en una nube de tus horas,
cuando te incluya entre mis monumentos.
Créeme,cuando te diga que me voy al viento
de una razón que no permite espera,
cuando te diga: no soy primavera,
si no una tabla sobre un mar violento.
Créeme,si no me ves y no te digo nada,
si un día me pierdo y no regreso nunca.
Créeme,
que quiero ser machete en plena zafra,
bala feroz al centro del combate.
Créeme,
que mis palomas tienen de arco iris,
lo que mis manos de canciones finas.
Créeme, créeme,
porque así soy
y así no soy de nadie.
Creer! "yo creo y con eso basta" dicen algunos, los más optimistas. Yo no creo, no quiero creer, no quiero dejar de creer que la madrugada debe ser tan fría, no quiero creer que mi pulso se traduce en vida, quiero dejar de creer que la piedra no es obstáculo, sino prueba. Tengo que creer que el amor no es un mostruo debajo de la cama sin el que no puedo dormir. Quiero no creer que mis desvelos tienen un objetivo ontológico y no son puras invenciones que diagraman un mapa de desiluciones en un horizonte de bajo presupuesto.
Déjame creer que fue sólo por un rato. Deja de creer que no lo volveré a hacer. Dejaré de creer que los demás cren en mí, como yo creo en ellos. Creeré en ellos, en la primavera, en el verano-espantapajaros de la tranquilidad-en esa tierra que cubre el último muerto que llevé.
Dejaré de creer en eso. En aquello, creeré con más fuerza.
y de lo último, ya no sé qué creer.
Crean, por favor.Créanle a él cuando les dice, no te vayas. A ella, cuando les dice adios.
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